Imaginar la Ley del Suelo o Ley Kiessling

Imaginar la Ley del Suelo o Ley Kiessling

“El pasado enero, el presidente del Gobierno de Canarias, el nacionalista Fernando Clavijo, aseguró que la falta de licencia para la construcción del nuevo Siam Park en Maspalomas era un ejemplo de la situación a la que se enfrentan los inversores en el Archipiélago y demostraba la necesidad de la Ley del Suelo.” (eldiario.es 12 de abril de 2017)

El empresario alemán, cuyo origen de capital es más que dudoso, vuelve a exigir y amenazar con guardarse su dinero y abandonar un proyecto donde son parte interesada la familia de Pedro del Castillo y por ende una importante parte de la cúpula política del Archipiélago.

Un martes y trece, el segundo martes del mes de mayo de 2014, aparece en la prensa, a través de la Agencia EFE, que “El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este martes la modificación de la delimitación de los espacios y los usos portuarios (DEUP) de los puertos de Las Palmas en la isla de Gran Canaria, la primera reordenación que acomete en 13 años de los usos permitidos dentro de los suelos portuarios.”

“Esta DEUP, que incluye también a los puertos de Salinetas y Arinaga, actualiza la regulación de los usos autorizables a la realidad que ahora existe en el puerto y contempla importantes proyectos para el futuro de la isla, como el acuario que se pretende construir en Las Palmas de Gran Canaria.”

“Asimismo, se consideran usos autorizables los usos vinculados a la interacción puerto-ciudad en la franja delimitada por el límite exterior de la zona de servicio y las áreas propuestas para el uso portuario comercial, entre la entrada por la plaza de Belén María y el antiguo muelle de Aviación, incluido el muelle de Santa Catalina Norte y Sur y la Estación Marítima.” Reza el Boletín Oficial del Estado español, para júbilo y alegría de este empresario alemán y cualquiera que pellizque de sus negocios. Así se abrieron las puertas a la pretensión de los Kiessling para llevar a cabo el gigantesco acuario de Las Palmas, de forma que desembarcaban oficialmente en Gran Canaria.

Ahora, en 2017, para iniciar su negocio con la familia Del Castillo (popularmente “la del Conde”) después de tener controlado el yacimiento que hay en el lugar y que vigila un trabajador de ellos (el lobo vigilando el corral) en vez de un trabajador del Cabildo u otra institución pública, solo les falta esa Ley a la medida que garantice, no solo que pueden llevar la obra de su negocio a buen final, sino, que cualquiera que se oponga lo hace de forma ilegal. La solución para ellos se llama Ley del Suelo.

Lo peor está por llegar. No solamente de mano de estas dos familias, sino de cualquiera que maneje grandes fortunas y llegue “apadrinada” para hacer valer la ley de Clavijo y otros secuaces sin pena de destruir nuestro patrimonio o riqueza natural.

¡Qué imaginación tengo! ¿No?

Pedro M. González Cánovas

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